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UN ENSAYO DE LO QUE VENDRÁ
Un jurado declaró “no culpable” a una mujer que había matado a su marido
Fue ayer, durante un simulacro de juicio por jurados que se hizo en el Colegio de Abogados de esta ciudad. Ante una importante cantidad de público, funcionarios judiciales y actores le dieron forma a este primer acercamiento en Azul a lo que será este nuevo sistema de juzgamiento, en el marco de una iniciativa organizada en forma conjunta por la Facultad de Derecho y la Defensoría del Pueblo bonaerense.
En Azul, el primer acercamiento a un juicio por jurados fue un simulacro que se hizo ayer por la tarde en el Colegio de Abogados.
El caso ventilado en ese proceso finalizó con la declaración por parte de los doce ciudadanos que formaron parte de esa experiencia en carácter de jurados, seis de ellos mujeres y los otros varones, de “no culpable” de la imputada: una mujer que había llegado a este proceso tras haber matado a su marido.
Basado en un hecho real, el caso incluyó las intervenciones en representación de las partes de funcionarios judiciales, siendo el magistrado que tuvo a su cargo la conducción del proceso el Dr. José Villafañe, quien -además de docente- es juez de Ejecución Penal en La Plata.
Desde esa ciudad había viajado ayer a Azul para formar parte de este ensayo, teniendo en cuenta lo que vendrá tras la promulgación de la ley en el ámbito de la Provincia de Buenos Aires, que incluye ahora este nuevo sistema de juzgamiento para casos donde los imputados pueden ser condenados a penas mayores a los quince años de prisión.
En el marco de este simulacro que se hizo, la pena en expectativa que afrontaba la mujer que fue juzgada era la de prisión perpetua, ya que estaba acusada del delito “homicidio calificado por el vínculo”.
Pero las circunstancias ventiladas en ese proceso que fue seguido por una importante cantidad de público, entre los que había estudiantes y docentes de la Facultad de Derecho de la UNICEN y empleados y funcionarios del Poder Judicial local, hicieron que el jurado inclinara la balanza a favor de la absolución de esa mujer que había matado a su marido, al considerarla “no culpable” tras valorar las circunstancias en que el hecho había ocurrido.
El sexto simulacro de un juicio por jurados
Desde el Departamento de Derecho Procesal de la Facultad de Derecho local se organizó esta experiencia, la sexta que se realiza en el ámbito de la provincia de Buenos Aires desde que el proyecto fuera convertido en ley. Y la Defensoría del Pueblo de la Provincia de Buenos Aires, al igual que ya lo había hecho en otras ciudades bonaerenses en ocasiones anteriores, también formó parte de la organización de este simulacro.
Desde esa defensoría, el Dr. Gustavo Ferrari (ver cuadro en página 7), después de las palabras de apertura que estuvieron a cargo del abogado azuleño Julio Vélez, fue quien se refirió a la implementación del sistema y a lo que instantes más tarde se convirtió en la realización de este simulacro de juicio por jurados.
La Defensoría del Pueblo bonaerense está llevando a cabo estas experiencias, que apuntan a que la ciudadanía vaya acercándose a este nuevo sistema de juzgamiento.
A través del mismo, cualquier ciudadano puede formar parte de un jurado. Y en ese rol -que es una carga pública similar a la de votar, por ejemplo- doce civiles tendrán bajo su responsabilidad juzgar al acusado de un delito grave, tal como lo fue en el simulacro de ayer un “homicidio agravado por el vínculo”.
“En la realidad, a cualquiera de los ciudadanos le podrá tocar esta carga pública de desempeñarse como jurado y emitir su veredicto de culpabilidad o no culpabilidad”, dijo el Dr. Julio Vélez al momento de la presentación del proceso.
En nombre de la Facultad de Derecho, también reconoció y agradeció la respuesta por parte de la ciudadanía a esta iniciativa, ya que hubo alrededor de cincuenta azuleños que se inscribieron para formar parte del jurado en este simulacro que tuvo como escenario el Colegio de Abogados.
Las partes las conformaron funcionarios judiciales reales. Los representantes del Ministerio Público Fiscal fueron los titulares de las UFI 2 y 6 de Azul, es decir, los Drs. Laura Margaretic y Luis Surget. La acusación se completó con la participación de la Dra. Paula Serrano, que actualmente desempeña funciones en la fiscalía que está a cargo del Dr. Surget.
Al lado, aunque realmente enfrente, en representación de la imputada estuvieron el defensor General del Departamento Judicial Azul, el Dr. Diego Fernández, y el Dr. Diego Araujo, este último defensor Oficial de Tandil.
Entre los testigos, hubo algunos actores y también otros que, en la realidad, están acostumbrados a participar en juicios orales, como por ejemplo el funcionario policial Cristian Rodríguez, actual titular del Destacamento Balneario, y el Dr. Enrique Stuchi, médico encargado de las operaciones de autopsia.
Rodríguez -como uno de los policías que estuvo en la escena del crimen y que también tuvo a su cargo peritar ese revólver calibre 22 utilizado por la mujer para matar a su marido- y el médico, en su caso como el encargado de la operación de autopsia al cadáver de la víctima, brindaron ayer sus respectivos dichos en este juicio por jurados.
También formó parte de la recepción de testimonios la versión de una actual integrante de la Oficina de Asistencia a la Víctima.
A esas declaraciones se sumaron con sus dichos los actores, cuyos roles ejercidos fueron representar a un familiar de la víctima, a la hija del matrimonio protagonista del caso y también a la acusada, que ingresó a la sala de debate esposada y escoltada por una policía, como para darle así más realismo a este simulacro.
Algunos aspectos del proceso de ayer
Lo que en principio, sobre la base de los dichos de los primeros testigos, parecía que iba a derivar en una declaración de culpabilidad para la imputada poco a poco fue girando hacia otro lugar, dejando al descubierto que la homicida era desde hace tiempo protagonista de un grave caso de violencia de género.
Esa situación -según ella misma lo declaró- incluyó que su marido la golpeara, la quemara con agua caliente y la maltratara verbalmente. Y esas agresiones, relató, se reiteraban hasta cuando ya estaban separados de hecho, que fue cuando el homicidio se produjo.
En ese marco de repetidas escenas de violencia de género Josefa González -tal el nombre ficticio de la mujer que personificó a la imputada- mató a su marido de un disparo con un arma de fuego calibre 22, hecho ocurrido justo el mismo día en que la hija de ambos estaba celebrando su cumpleaños de quince.
A las partes les tocó primero presentar el caso desde sus particulares enfoques. Después, tuvieron que defenderlo sobre la base de las preguntas que les fueron haciendo a los diferentes testigos. Y finalmente les tocó alegar, solicitando en esa ocasión desde el Ministerio Público Fiscal que se declarara “culpable” a la mujer y que, desde la Defensa, se la considerara “no culpable”.
A diferencia de lo que ocurre hasta ahora en un juicio, en un debate como el que se hizo ayer con intervención de jurados las partes sólo pueden pedir eso: que el imputado sea o no declarado culpable.
Actualmente, además de pedir por su absolución o su condena, en caso de esta última variante solicitan el monto de pena a imponerle al encausado.
En un juicio como el de ayer, una vez que el jurado anuncie su veredicto le tocará después al juez cuando ese proceso continúe, obviamente en caso de que el imputado sea declarado “culpable”, establecer el monto de la pena a imponerle, como así también la calificación del delito.
Ayer, una vez finalizado los alegatos de las partes, el jurado pasó a otra sala a deliberar.
Minutos más tarde, volvieron a escena anunciando que Josefa González era declarada “no culpable”.
En la ficción, el juicio por jurados pareció todo un éxito. Pero cuando este sistema realmente comience a implementarse, tal vez no todo sea tan fluido como en los ensayos.
En ese contexto, algunos de los asistentes a este simulacro reflexionaban ayer y concluían que resulta más fácil convencer, para que tomen una decisión con respecto a la situación de un acusado, a uno de doce jurados que a dos de los tres jueces que intervienen en un debate con las características de los que hasta ahora se conocen, tras aquella reforma implementada en 1998. Y en medio de ese dilema y de otros cuestionamientos que se plantean a los juicios por jurados, la gran pregunta que surge por encima de todo es si con este nuevo sistema de juzgamiento se llegará a la plena convicción de que también se estará haciendo justicia. Es de esperar, obviamente y por el bien de la sociedad toda, que esa cuestión tenga una respuesta favorable en donde vale, que es en la realidad.
UN SISTEMA “PARA INVOLUCRARSE”
En representación de la Defensoría del Pueblo de la Provincia de Buenos Aires hizo uso de la palabra el Dr. Gustavo Ferrari. Y ante la importante presencia de público ayer en el Colegio de Abogados, señaló que eso servía para demostrar “el interés” que la ciudadanía estaba demostrando en la puesta en marcha de los juicios por jurados.
Desde el organismo al que pertenece, explicó que “promovemos esta actividad de simulacros de juicios por jurados para, fundamentalmente, hacer conocer este nuevo mecanismo”.
“Entendemos que es un avance, que esta participación social en la toma de decisiones judiciales es una reivindicación. Cuando se habla de los juicios por jurados, al ser algo novedoso, genera con razón dudas respecto de su funcionamiento”.
“Pero no se está haciendo más que poner en blanco sobre negro una institución que es tan vieja como nuestra vida institucional”, continuó diciendo al referirse a lo que la Constitución Nacional señalaba ya en 1853 con respecto a la implementación de este tipo de sistema de juzgamiento.
“Dos siglos después estamos poniendo en marcha este sistema, que genera dudas desde el punto de vista si la gente está preparada”, admitió.
Pero luego indicó: “Todos los días habitualmente vemos cómo la sociedad se involucra y opina respecto de las decisiones judiciales o toma partido, de repente, en alguna situación o algún caso. Creo que no hay mejor oportunidad que ésta para involucrarse y ver cómo vamos a actuar cuando somos responsables para tomar una decisión respecto de la libertad o no de una persona”.
“Esto no va a solucionar todos los problemas que podemos tener habitualmente. Pero es un aporte más que hay que apuntalar. Es un mecanismo que seguramente se irá modificando con el tiempo y la práctica. Con ese criterio de avance en los derechos y en las posibilidades que se da a la sociedad para tomar decisiones es que estamos llevando adelante esto”, agregó.
El dato
En ese cuarto intermedio en que el jurado pasó a deliberar, hubo tiempo también para que quien estaba siendo juez del proceso, el Dr. Villafañe, se refiriera a algunas cuestiones relacionadas con este nuevo sistema. Además, hubo preguntas que el público le formuló al magistrado. Y una vez que todo terminó, los azuleños que hicieron de jurados se refirieron a lo que fue interpretar esos roles en este simulacro.
Fuente: Diario El Tiempo de Azul, edición del 15 de agosto de 2014 http://www.diarioeltiempo.com.ar/un-jurado-declaro-no-culpable-a-una-mujer-que-habia-matado-a-su-marido.html
Fotos: Gentileza de Nacho Correa del Diario El Tiempo y de Matías Martel de la Facultad de Derecho de Azul.
Última actualización: Viernes 29.08.14 - 11:48 hs.